PREPARATIVOS

Viajar en familia

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El viaje en familia es una actividad fantástica para fortalecer los vínculos con los que más queremos. Conocer lugares nuevos y vivir nuevas experiencias son algunas de las formas de recreación más usadas para acompañar el descanso propio de las vacaciones. A continuación algunas recomendaciones para saber a dónde y cómo planificar nuestro viaje con la familia.
 
 
Destinos:
Cuando planificamos un viaje con nuestra familia lo primero es saber a dónde vamos a ir. La elección dependerá de factores como el presupuesto, los gustos y principalmente de por quiénes está integrado nuestro grupo familiar.
Está claro que si nuestra familia incluye un niño de tres años y un recién nacido, no vamos a poder ir a hacer actividades que demanden demsiado movimiento, por eso tenemos que seleccionar opciones y decidir entre todos.
Los viajes con bebés y con niños pequeños se prestan para conocer museos y hacer caminatas relajadas. El área de Traslasierra es ideal para éste tipo de búsquedas. La provincia de Buenos Aires tiene lugares como Tandil y Sierra de la Ventana que son muy agradables y aropiados y en Entre Ríos podemos conocer Paraná y El Palmar.
 

 
Una de las opciones que puede tentar más a los adolescentes es el famoso “turismo aventura”.
El trekking es una actividad de las que más abundan en la Argentina de este tipo de vacaciones. Salta ofrece caminatas a través del Valle de los Dinosaurios, Cachi, el Parque Nacional El Rey, los Valles Calchaquíes. Además tenemos el Valle de la Luna en San Juan, la Sierra de la Ventana en Buenos Aires, Los Terrones en Córdoba y muchos más.
En el ámbito del rapel y escalada es una opción en Mendoza en el Puente del Inca y lugares para los más experimentados en la zona del Macizo Los Gigantes en Córdoba.
Podemos hacer rafting en el Río Neuquén en Necochea, en los ríos Manso y Limay en Río Negro o en el Iguazú en Misiones, y disfrutar de la adrenalina y la velocidad al navegar con la corriente.
Bucear con tanque y snorkel es otra actividad aventurera llena de fauna y descubrimientos bajo el agua. La patagonia atlántica es la más propicia para estas actividades, sin embargo en ciertas lagunas como la de la Niña Encantada en Mendoza o el lago Traful en Neuquén ofrecen también ésta posibilidad.
 
Viajar con abuelos
Los abuelos también tienen su lugar en el mundo de las vacaciones. Por un lado tenemos la opción del viaje abuelos-nietos, en el que ellos pueden disfrutar a los chicos quizás en formas que no era posible con los hijos propios. Los chicos pueden disfrutar además de a sus abuelos de unas vacaciones especiales y diferentes, y los papás reciben un merecido descanso por unos días.
Otro detalle para tener en cuenta, existe la posibilidad de combinar descuentos para personas mayores, con los precios para niños y obtener una reducción importante en el costo del viaje.
 Por otro lado podemos incluir a los abuelos en el grupo de viaje. Cuanto más grande sea el grupo, más diversas pueden ser las actividades, ya que existe la posibilidad de fragmentarnos en grupo cuando alguna actividad no todos puedan hacerla.
Algunos abuelos necesitan de mayores cuidados que otros o tienen distintas facilidades de movilidad. Es importante que tomemos todas las precauciones necesarias y estudiemos con ellos las cosas a las que necesitemos acceder estando de viaje para evitarnos complicaciones. Más allá de esto, las vacaciones con los abuelos son algo totalmente realizable y provechoso.
 

 
Viajar con hijos adolescentes
El principal desafío que plantea vacacionar con hijos adolescentes es planificar un viaje que les resulte interesante. Además, una de las características principales de la adolescencia es la búsqueda de una independencia y de un espacio propio. Por eso es importante encontrar en nuestro destino y actividades, un balance entre lo que queremos hacer y lo que puede resultarle provechoso a ellos también, con objeto de generar un espacio de disfrute de la familia completa y evitar peleas o disgustos.
 
 
Uno quiere que se mantengan interesados en el viaje y que tengan su libertad, pero al mismo tiempo se preocupa por mantener su seguridad. Lo que sigue es una breve lista de consejos a tener en cuenta al planificar este tipo de viajes:
Generar participación y compromiso de nuestros hijos: involucrarlos en la toma de decisiones, búsqueda de actividades, fomentar el aporte de ideas para que haga del viaje una iniciativa propia.
No tratarlos como niños. Esto quiere decir darles la privacidad y el margen de movilidad e independencia que todo adolescente necesita.
Dependiendo de nuestros hijos y del presupuesto una gran opción para hacer el viaje más divertido para ellos es llevar algún amigo con nosotros. Esto proporcionará entretenimiento en todos los tiempos intermedios (espera para comer, salir, etc.).
Mantener un clima de diversión y descanso. Es importante recordar que las vacaciones son para todos, tanto padres, hijos grandes y si los hubiera niños o bebés, y es tarea de todos que así sea.
 
 
Si tu hijo es de los que no parecen demostrar interés por viajar no desesperes. No es motivo para sentirse herido ni mucho menos. Hay que saber que a ellos con el hecho de incluirlos y tener interés porque formen parte les es suficiente.
Hay que comunicarles, a los hijos, que tenemos en cuenta que dejaron de ser chicos, lo que no significa que no podamos mantener actividades en familia y que sea algo disfrutable para todos. Es por esto que resulta tan importante que el viaje no sea una “obligación”, sino algo se espere hacer.
Como parte del incentivo al viaje que podemos hacerles a nuestros hijos grandes es delegarles la tarea de la planificación de la hoja de ruta. Otras opciones son el planeamiento del cronograma aproximado en el que distribuiremos las actividades que haremos en destino o la preparación de los bocadillos para el viaje.
La privacidad que podamos brindarles será clave para su comodidad durante las vacaciones. Hay que tener esto en cuenta a la hora de elegir el lugar donde nos hospedemos, ya que muchos de los hoteles ofrecen habitaciones muy pegadas o compartidas.
En resumidas cuentas, la adolescencia de nuestros hijos no tiene que significar el abandono de los viajes en familia. Nunca nos quedamos sin lugares y cosas por conocer y compartirlo entre todos es la mejor forma de hacerlo.
 
Las vacaciones familiares tienen como objetivo el disfrute para todos, en el caso de que estas opciones no se adecúen a tu familia. La opción de los cruceros puede ser menos económica pero la más versátil, ya que ofrece actividades pensadas para cada rango de edad especialmente, y además ofrece las actividades tradicionales para toda la familia. ¡Que disfrutes de tus vacaciones!
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