PREPARATIVOS

Salud

marbell horiz

 


Los viajes en familia tienen como objetivo disfrutar, relajarnos y conocer lugares nuevos, entre otras cosas. Pero para poder despreocuparnos y concentrarnos exclusivamente en estas cosas, es necesario que nos encarguemos de preparar y tener en cuenta todo lo que es necesario para mantener la salud de nuestra familia y la nuestra intacta.
 
Medicina:
A la hora de hacer un viaje, tenemos que tener en cuenta que los cambios de rutina y clima son factores a los que nuestros cuerpos tienen que adaptarse. A veces esto ocasiona que alguien de nuestro grupo de viaje se enferme o se descompense y por lo tanto es importante que estemos preparados ante cualquier eventualidad de este tipo.
Existe un grupo de empresas que nos ofrecen paquetes donde incluyen todo lo que podemos necesitar en el ámbito médico cuando estamos de viaje.
Son  planes de seguro médico que se adaptan según el tipo de viaje que realicemos (tanto turísticos como por trabajo, estudios, etc.) y el destino al que nos dirigimos, ya que existen zonas de mayor riesgo de contagios infecciosos, entre otras cosas. Lo que nos ofrecen es una cobertura médica en rangos amplios de especialización, con médicos a domicilio y todo al alcance de un llamado.
Si bien suelen tener tarifas un tanto elevadas, nos ofrecen la ventaja de un acceso eficiente a cuidados médicos especialmente cuando viajamos a lugares donde el sistema de salud es distinto al de nuestro país.
Otro punto que debemos considerar al planificar un viaje, es que para acceder a ciertas regiones del país y del mundo es necesario vacunarse. Esto debe planificarse con tiempo, ya que ciertas vacunas tienen un período de espera antes de poder realizar dicho viaje.
Al margen de todas las medidas de precaución que tomemos al viajar, es importante llevar en nuestro equipaje un botiquín pequeño.
A continuación una lista con algunas de las cosas que sí o sí tienen que formar parte del tuyo:
 
Antiséptico o solución cicatrizante
Vendas
Gasa y tijeras
Termómetro
Analgésicos
Repelente de mosquitos y protector solar (adecuado a las necesidades de cada miembro del grupo de viaje)
Otros medicamentos que habitualmente utilice algún integrante del grupo
 
 
Alimentación:
En el ámbito de la alimentación, para los adultos no hay mayores complicaciones. Sin embargo, si viajamos con niños debemos tener las precauciones pertinentes para evitarnos, y a ellos en especial, el mal rato.
Cuando estamos de viaje, lo más probable es que los niños tengan un mayor consumo calórico que en casa, ya que estamos visitando lugares de un lado al otro, o jugando en la playa.
En el caso de los bebés es sólo una cuestión de aprovisionarse de fórmula o papilla, pero cuando tenemos niños que tienen un abanico de comidas más amplio entra en juego nuestra destreza de alimentarlos con cosas sanas.
Durante las vacaciones tendemos a comer más y con menos control de los aportes nutricionales de lo que comemos. Nuestro objetivo, sin embargo, es evitar que los más chicos se descompongan o indigesten, por lo que nos convendrá estudiar qué provisiones podemos conseguir y con eso preparar opciones y acordes a su dieta cotidiana.
Otro aspecto importante de la alimentación cuando estamos de viaje es el de la hidratación. Toda la familia tiene que mantenerse hidratada, tomando agua con frecuencia. Cuando viajamos nos puede resultar útil llevar cantimploras o termos con agua fría y jugos (cuanto más naturales mejor) para combatir el calor y la deshidratación.
Para esto es crucial tener agua potable. Sin embargo lo ideal es tomar agua embotellada, ya que las posibles diferencias de mineralización pueden costarnos unos días de adaptación en la que estaremos indigestos y en los niños será incluso más intenso.
 
 
El sol y como protegernos:
Tomar sol es una actividad que además de agradable, resulta beneficiosa para el desarrollo del organismo, ya que estimula la síntesis de vitaminas. Sin embargo todos estamos familiarizados con los riesgos que implica realizar esta actividad en exceso.
Para hacernos más conscientes de cuán importante es y cómo protegernos del sol hay que tener en cuenta sus propiedades y analizar según el lugar en el que vacacionemos.
En primer lugar, hay que considerar la altitud del lugar en el que estaremos expuestos. No es lo mismo tomar sol en la playa que hacerlo en la puna, ya que mientras más alto estemos, con mayor intensidad recibiremos la radiación.
Otra variable que encontramos, es el ángulo en el que recibimos la luz. Mientras mayor es la perpendicularidad con la que recibimos el sol más peligroso se vuelve (esto quiere decir que al mediodía, cuando el sol pega directamente desde arriba, especialmente en verano, es cuando más expuestos estamos a lastimarnos).
Los días nublados son los más peligrosos. La humedad y las nubes reducen la intensidad del sol, sin embargo los efectos provocados por el mismo se mantienen. Es por esto que de todos modos habrá que protegerse del sol aunque parezca que estamos al resguardo.
En resumidas cuentas, para garantizarte una forma saludable de broncearse es importante respetar las siguientes consignas:
 
 
Aplicar el protector sobre la piel seca y antes de exponerse al sol.
Usar cantidades abundantes, no vale la pena escatimar.
Cada piel necesita un factor de protección apropiado. Cada uno debe asegurarse de tener el factor que necesita, y si viajamos con niños chequear  que ellos reciban el que les corresponde.
Usar gorros y/o lentes de sol aumentan la protección.
Nunca tomar sol entre las 11 y las 15hs.
Renovar el protector cada dos horas o luego de sumergirse en agua.
 
Estar bien preparados nos permite relajarnos incluso cuando nos topamos con algún improvisto. La protección del sol es quizás lo que mayor atención deba recibir ya que es algo con lo que estaremos lidiando constantemente, lo importante es asimilarlo como parte de la actividad y el resto será sólo disfrute. ¡Que tengas buen viaje!
Cargando buscador...